El Dr. Marco Núñez, alergólogo e inmunólogo certificado en Monterrey, puede ayudarte a identificar exactamente qué te causa los síntomas y darte un tratamiento personalizado — para niños y adultos.
Si tu hijo lleva meses —o años— con la piel seca, rojiza, con áreas que pican tanto que no puede dormir, y los tratamientos que has probado solo funcionan a medias o por poco tiempo, probablemente estés lidiando con dermatitis atópica: la enfermedad inflamatoria crónica de la piel más frecuente en todo el mundo.
No es “alergia a algo que comes”. No es “piel sensible” que se resuelve sola. Y no es solo un problema estético. La dermatitis atópica es una condición inmunológica compleja que afecta la calidad de vida del paciente —y de toda su familia— de forma significativa, y que cuando no se trata adecuadamente tiende a persistir, a empeorar con el tiempo y a abrir la puerta a otras enfermedades alérgicas.
El Dr. Marco Núñez Velázquez, alergólogo e inmunólogo clínico certificado en Monterrey, Nuevo León, diagnostica y trata la dermatitis atópica en niños desde los primeros meses de vida y en adultos de todas las edades, aplicando las recomendaciones más actualizadas para ofrecer un tratamiento escalonado y personalizado.
Reserva en línea en segundos a través de Doctoralia, o llámanos al 81 4053-7477
La dermatitis atópica —también llamada eccema atópico o simplemente eccema— es una inflamación crónica de la piel causada por una alteración de la barrera cutánea y una respuesta inmunológica desregulada. La piel pierde su capacidad de retener la humedad correctamente, se vuelve seca y agrietada, y se inflama con facilidad ante múltiples desencadenantes ambientales, irritantes, infecciones o incluso el estrés.
Es la enfermedad crónica de la piel más común. A nivel mundial, afecta al 13% de los niños y al 7% de los adultos. En México, estudios del Consenso Mexicano de Dermatitis Atópica reportan tasas similares, con mayor prevalencia en zonas urbanas y climas secos como el del área metropolitana de Monterrey, donde las temperaturas extremas y la baja humedad relativa del ambiente favorecen la deshidratación cutánea.
La dermatitis atópica es principalmente una enfermedad de la infancia: el 45% de los pacientes desarrolla los primeros síntomas antes de los 6 meses de edad, y aproximadamente el 85% antes de los 5 años. Sin embargo, también puede presentarse por primera vez en la edad adulta, con estudios que reportan inicio tardío en el 16 al 37% de los casos en adultos.
El curso de la enfermedad es variable. Aproximadamente el 70% de los niños experimenta una remisión antes de la adolescencia. Sin embargo, el 25% continuará con la enfermedad en la etapa adulta, y para algunos el eccema persiste toda la vida con brotes recurrentes de intensidad variable.
La dermatitis atópica no es una condición aislada. Es frecuentemente el primer escalón de lo que se conoce como marcha atópica: una secuencia progresiva de enfermedades alérgicas que tienden a desarrollarse una tras otra en personas con predisposición genética.
El patrón más frecuente comienza con eccema en la primera infancia, seguido de alergia alimentaria, rinitis alérgica y, en algunos casos, asma. Hasta el 40% de los niños con dermatitis atópica desarrolla alergia alimentaria, y hasta el 80% tiene rinitis alérgica o asma a lo largo de su vida.
Esta relación entre enfermedades es exactamente el motivo por el que la evaluación y el seguimiento por un alergólogo e inmunólogo clínico —no solo un dermatólogo— es tan importante: el especialista en alergia puede manejar integralmente todas las enfermedades atópicas del paciente, identificar los factores desencadenantes alérgicos y diseñar un plan de tratamiento que aborde todas las condiciones simultáneamente.
La presentación clínica de la dermatitis atópica varía según la edad del paciente, la severidad de la enfermedad y el tono de piel.
En bebés y lactantes: cara —especialmente mejillas— y cuero cabelludo. En los brazos y piernas, las superficies externas.
En niños mayores y adolescentes: los pliegues flexurales son el sello clásico: pliegue del codo, pliegue de la rodilla, muñecas, tobillos y cuello.
En adultos: puede afectar cualquier parte del cuerpo, con frecuencia las manos, el cuello, el área periorbital y la parte superior del tronco.
La dermatitis atópica no es “solo comezón”. Los estudios son contundentes sobre su impacto:
El diagnóstico de dermatitis atópica es principalmente clínico: se basa en los hallazgos de la exploración física, la distribución característica de las lesiones y la historia clínica detallada. Sin embargo, antes de iniciar cualquier tratamiento, es fundamental descartar otras condiciones que pueden simular o complicar la dermatitis atópica —psoriasis, dermatitis de contacto, tiña, infecciones cutáneas— porque el tratamiento para cada una es diferente.
El Dr. Marco Núñez realiza una evaluación integral que incluye la valoración de la severidad de la enfermedad, la identificación de posibles desencadenantes y la detección de enfermedades atópicas coexistentes. En casos seleccionados, cuando existe sospecha de que un alérgeno específico como los ácaros del polvo, o un alérgeno de contacto, está agravando la enfermedad, el Dr. Núñez puede complementar la evaluación con:
Las guías AAAAI/ACAAI 2023 establecen un tratamiento escalonado basado en la severidad de la enfermedad. El Dr. Marco Núñez aplica estas recomendaciones de forma personalizada para cada paciente.
Antes de agregar cualquier medicamento, hay tres pilares que se aplican independientemente de la severidad:
Hidratación y emolientes: la aplicación frecuente de un emoliente sin fragancias ni alérgenos de contacto es la medida más importante y con mejor respaldo científico. No existe eccema bien controlado sin una rutina constante de hidratación. El Dr. Núñez orienta a cada paciente sobre qué tipo de emoliente elegir, cómo y cuándo aplicarlo.
Educación y plan de acción: el paciente y su familia deben entender la naturaleza crónica de la enfermedad, reconocer los desencadenantes personales, saber cuándo y cómo usar cada medicamento. Sin esta educación, el tratamiento farmacológico funciona a medias.
Control de desencadenantes: temperatura extrema, sudoración, telas irritantes (especialmente lana o sintéticos), jabones con fragancia, humo de cigarro, estrés y —cuando se confirman alérgicamente— ácaros del polvo o epitelios de mascotas pueden ser desencadenantes de contacto.
Para pacientes con enfermedad no controlada a pesar de la hidratación adecuada, las guías 2023 recomiendan (con recomendación fuerte y evidencia de alta certeza) agregar: Corticosteroides tópicos, inhibidores tópicos de calcineurina, o crisaborole al 2%, siempre bajo supervisión estricta del especialista.
Para pacientes con dermatitis atópica moderada a severa que no responden adecuadamente al tratamiento tópico, las guías 2023 sugieren agregar inmunoterapia con alérgenos —subcutánea o sublingual— especialmente si el paciente tiene otras enfermedades alérgicas asociadas como rinitis o asma que también podrían beneficiarse. La mayoría de los estudios en los que se basa esta recomendación utilizaron ácaros del polvo doméstico como alérgeno, el más prevalente en México. No se recomienda la inmunoterapia en enfermedad leve.
Cuando la enfermedad no responde al tratamiento tópico optimizado, se pueden usar terapias sistémicas, como Dupilumab, inhibidores JAK, o inmunosupresores.
Uno de los errores más frecuentes —y más costosos— en el manejo de la dermatitis atópica es eliminar alimentos de la dieta del niño sin un diagnóstico preciso de alergia alimentaria. Las guías AAAAI/ACAAI 2023 son explícitas al respecto: no se recomienda hacer pruebas de alergia con el propósito de guiar dietas de eliminación, ya que esto genera un alto riesgo de falsos positivos y, paradójicamente, puede promover el desarrollo de alergia alimentaria mediada por IgE al evitar la exposición oral que favorece la tolerancia.
Eliminar alimentos innecesariamente en lactantes y niños pequeños tampoco solo no resuelve el eccema —porque el Eccema NO es causado por alergia a alimentos— sino que puede comprometer el crecimiento y la nutrición, y generar sensibilizaciones alérgicas nuevas.
Las guías AAAAI/ACAAI 2023 hacen una recomendación en contra del uso de dietas de restricción con el fin de tratar la dermatitis atópica en su forma leve, moderada o severa.
Si existe sospecha real de alergia alimentaria en paciente con dermatitis atópica, la evaluación debe hacerla un alergólogo certificado con las pruebas adecuadas y la interpretación correcta en el contexto clínico del paciente.
¿Tú o tu hijo llevan meses o años con eccema sin control real en Monterrey? No más noches sin dormir por la comezón. El Dr. Marco Núñez evalúa la severidad de tu dermatitis atópica, y diseña un plan de tratamiento basado en las guías más actuales. Atiende bebés desde los primeros meses y adultos de todas las edades.
Actualmente no existe una cura definitiva para la dermatitis atópica en el sentido de eliminar permanentemente la predisposición inmunológica subyacente. Sin embargo, la buena noticia es que, con el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los pacientes puede lograr un control sostenido de la enfermedad que les permita: dormir bien, practicar deporte, ir a la escuela o al trabajo sin que el eccema sea el centro de su día.
Aproximadamente el 70% de los niños con dermatitis atópica experimenta una remisión antes de la adolescencia. Para quienes continúan con la enfermedad en la vida adulta, los tratamientos actuales —especialmente los biológicos como el dupilumab— han transformado radicalmente el pronóstico. Pacientes con eccema severo que no respondían a ningún tratamiento convencional ahora logran períodos prolongados sin brotes y una calidad de vida significativamente mejorada.
El enfoque correcto no es buscar "la cura" sino construir un plan de manejo personalizado y sostenible. Eso es exactamente lo que el Dr. Marco Núñez diseña en cada consulta.
Consulta con el Dr. Núñez en Monterrey para evaluar cuál es el mejor tratamiento para tu caso o el de tu hijo.
Esta es una de las preguntas que más ansiedad genera en los padres, y también una de las que más malentendidos produce. La respuesta corta es: probablemente no, y eliminar alimentos sin un diagnóstico confirmado puede ser contraproducente.
Las guías AAAAI/ACAAI 2023 son explícitas: no se recomienda hacer pruebas de alergia con el propósito de guiar dietas de eliminación en pacientes con dermatitis atópica, porque la tasa de falsos positivos es alta y porque eliminar alimentos sin confirmación de alergia puede paradójicamente promover el desarrollo de sensibilización alérgica a esos alimentos. La exposición oral temprana a los alimentos, en cambio, favorece la tolerancia.
Las guías AAAAI/ACAAI 2023 hacen una recomendación en contra del uso de dietas de restricción con el fin de tratar la dermatitis atópica en su forma leve, moderada o severa.
El Dr. Marco Núñez evalúa en consulta si existe un componente alimentario en tu caso y qué hacer al respecto, sin restricciones innecesarias.
Es una pregunta muy válida. La respuesta tiene que ver con la naturaleza de la enfermedad: la dermatitis atópica no es solo un problema de la piel. Es una enfermedad inmunológica sistémica que frecuentemente coexiste con otras condiciones alérgicas —rinitis, asma, alergia alimentaria— que comparten los mismos mecanismos inflamatorios.
El alergólogo e inmunólogo clínico aporta una perspectiva que el dermatólogo solo no puede ofrecer: la evaluación integral de todas las enfermedades atópicas del paciente, la identificación de los alérgenos específicos que desencadenan o agravan el eccema mediante pruebas cutáneas, el diseño de un plan de inmunoterapia si está indicado, y el manejo coordinado de la rinitis y el asma que con frecuencia acompañan al eccema severo.
En la práctica, muchos pacientes se benefician de la atención conjunta de dermatólogo y alergólogo, especialmente en los casos moderados a severos. El Dr. Marco Núñez, que además es pediatra certificado, atiende con un enfoque integral que incluye todas las dimensiones atópicas del paciente, desde el eccema hasta el asma, en todas las edades.
Agenda una consulta con el Dr. Núñez en Monterrey y obtén una evaluación completa de tu condición atópica.
AAAAI/ACAAI Joint Task Force Atopic Dermatitis Guideline Panel; Chu, D. K., Schneider, L., Asiniwasis, R. N., Boguniewicz, M., De Benedetto, A., Ellison, K., Frazier, W. T., Greenhawt, M., Huynh, J., Kim, E., LeBovidge, J., Lind, M. L., Lio, P., Martin, S. A., Meltzer, E. O., Odhiambo, J., Ong, P. Y., Silverberg, J. I., Spergel, J. M., & Guyatt, G. H. (2023). Atopic dermatitis (eczema) guidelines: 2023 American Academy of Allergy, Asthma and Immunology/American College of Allergy, Asthma and Immunology Joint Task Force on Practice Parameters GRADE- and Institute of Medicine-based recommendations. Annals of Allergy, Asthma & Immunology, 132(3), 274–312. https://doi.org/10.1016/j.anai.2023.11.009
Bieber, T. (2021). Atopic dermatitis. New England Journal of Medicine, 384(12), 1136–1143. https://doi.org/10.1056/NEJMra2023130
Bieber, T. (2014). Atopic dermatitis. In C. A. Akdis & I. Agache (Eds.), Global Atlas of Allergy (1st ed., pp. 203–205). European Academy of Allergy and Clinical Immunology.
Bieber, T., Leung, D., El-Gamal, Y., & Ivancevich, J.-C. (2013). Atopic eczema. In R. Pawankar, S. T. Holgate, G. W. Canonica, R. F. Lockey, & M. Blaiss (Eds.), WAO White Book on Allergy: Update 2013 (pp. 44–47). World Allergy Organization. https://doi.org/10.1186/1939-4551-7-12
Bae, J. M., Choi, Y. Y., Park, C. O., Chung, K. Y., & Lee, K. H. (2013). Efficacy of allergen-specific immunotherapy for atopic dermatitis: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Journal of Allergy and Clinical Immunology, 132(1), 110–117. https://doi.org/10.1016/j.jaci.2013.02.044
Larenas-Linnemann, D., Abramson, J., Cox, L., Gómez, M., Khan, D., Muraro, A., Saenz de San Pedro Morera, B., Subiza Garrido-Lestache, J., & Zeina, B. (2018). Consenso mexicano para el diagnóstico y tratamiento de la dermatitis atópica en adolescentes y adultos. Revista Alergia México, 65(4), 413–471. https://doi.org/10.29262/ram.v65i4.545
Para profundizar en el tema de la dermatitis atópica con información validada por las principales sociedades científicas mundiales, te recomendamos los siguientes recursos:
Artículo revisado por el Dr. Marco Núñez Velázquez, Alergólogo e Inmunólogo Clínico Certificado (CP 7820524 UJED, CE 8556444 UDEM (Pediatría) CE 09146018 UNAM (Alergia e Inmunología Clínica), Monterrey, N.L. La información es de carácter educativo y no sustituye la consulta médica. Aviso de Publicidad COFEPRIS: 2519012002A00368.
Alergólogo e Inmunólogo Clínico certificado en Monterrey, NL. Atendemos niños desde bebés y adultos de todas las edades con alergias, asma, dermatitis atópica e inmunodeficiencias.
R.S. CP 7820524 UJED
CE 8556444 UDEM (Pediatría)
CE 09146018 UNAM (Alergia e Inmunología Clínica)
© 2026 Dr. Marco Núñez Velázquez
Aviso de Publicidad COFEPRIS: 2519012002A00368
Aviso de privacidad